|
Nutre el cuerpo.
El masaje refuerza los músculos.
Aumenta la resistencia y la vitalidad.
También ayuda a eliminar los productos de deshecho como el sudor, la orina, las heces, etc.
Aumenta la longevidad.
Las funciones de los órganos y tejidos vitales pueden mejorarse y aumentar su periodo de vida mediante la práctica de una terapia de masaje regular.
Mejora el sueño.
La sensación física y mental de bienestar, nutrición, fuerza y capacidad de percepción del conocimiento dependen de un sueño regular.
Aumenta la inmunidad de la piel.
El masaje acelera la curación de heridas y fracturas y también evita la debilidad o las deformidades tras fracturas y accidentes.
|